A don Aldemar siempre le ha gustado la natilla, especialmente "el raspa'o" que queda después de verter la masa caliente en los moldes pequeños. Parece un niño devorando una golosina, mientras cuenta cómo era de difícil hacerla hace años, cuando no había la mezcla instantánea
viernes, 26 de octubre de 2012
sábado, 28 de julio de 2012
Don Aldemar en Muletas
Don Aldemar, de tanto andar de arriesgado trepando a los árboles, y subiendo y bajando lomas, ha tenido sus caídas, que tanto nos preocupan. La última, lo dejó caminando en muletas por unas semanas, por fortuna sin consecuencias graves. Como siempre, no pierde su carácter jovial
domingo, 25 de marzo de 2012
Las maromas de Don Aldemar
Don Aldemar acabó de cumplir 83 años, pero parece que se le olvidara porque sigue trepándose a los árboles y haciendo maromas como si tuviera la edad de sus nietos. Aquí, está organizando una enredadera de Guatila, y así es todo el día, y así es todos los días.
jueves, 1 de marzo de 2012
Encabando un rastrillo
Don Aldemar no se queda quieto, y si bien ya no puede hacer las labores pesadas y fuertes de cuando era joven, siempre encuentra algún destino para hacer, aplicando todo lo que sabe.
jueves, 2 de febrero de 2012
El día que más durmió
Don Aldemar no es una persona dormilona. Años de trabajo en finca levantándose antes del amanecer, o de trabajo en la fábrica doblando turnos lo hicieron un hombre de poco dormir, que además tampoco le gusta quedarse acostado una vez se ha despertado, porque (según sus propias palabras) ¿para qué me quedo caloriando la cama?
Sin embargo, hubo un día en que durmió mucho más de lo acostumbrado, y en este video cuenta por qué.
martes, 14 de diciembre de 2010
Ballico el cargador
Don Aldemar comienza contando acerca de la máquina de coser de pedal que su suegro compró para Cenelia, cuando todavía eran solteros. Pero la conversación se desvía para tratar de Ballico, quien trabajaba cargando enfermos desde Salamina hasta Manizales en una travesía de dos días, cuando la carretera no estaba completada.Ballico no solo sobresalía por esa enorme capacidad de esfuerzo, sino también por el monumental apetito que tenía, recordado aquí por don aldemar en dos anécdotas diferentes.
martes, 30 de noviembre de 2010
Los Zapatos cambiados
Don Aldemar trabajaba en el turno de 6 a.m. a 2 p.m. Esto lo obligaba a salir de la casa cuando aún no había amanecido, por eso fue común que le ocurrieran cacharros (como él mismo los llama), como aquella vez que salió a esperar el bus a las dos de la madrugada, o esta que cuenta en el video que traigo hoy
jueves, 25 de noviembre de 2010
Anécdota en un aguacero
lunes, 17 de mayo de 2010
El viaje en tren
En cierta ocasión, Don Aldemar tuvo que viajar al Tolima a visitar un tío enfermo y lo hizo en tren. El viaje fue tan incómodo que aún hoy recuerda esos molestos detalles.
domingo, 21 de febrero de 2010
Don Aldemar, Camionero
Don Aldemar recorrió el país cuando las carreteras eran bien malas y los camiones eran poco confortables. Con ese camioncito conoció la costa, Bogotá, Medellín, y para su infortunio también conoció una modalidad de robo en la niebla que parece mentira.
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