domingo, 21 de febrero de 2010

Don Aldemar, Camionero

Don Aldemar recorrió el país cuando las carreteras eran bien malas y los camiones eran poco confortables. Con ese camioncito conoció la costa, Bogotá, Medellín, y para su infortunio también conoció una modalidad de robo en la niebla que parece mentira.

martes, 2 de febrero de 2010

Don Aldemar, Pescador

Don Aldemar solía aprovechar las épocas de subienda del Cauca, otras veces en Honda, y también aprovechó en varias ocasiones unos contactos estratégicos para poder dedicar unas horas a pescar. Una actividad a la que nunca se dedicó de tiempo completo pero que disfrutaba plenamente.


sábado, 23 de enero de 2010

El Primer Televisor

En esta foto de 1978 se puede ver a Don Aldemar y a Doña Cenelia recibiendo el premio mayor en un concurso de jardinería: Un flamante televisor de 24 pulgadas, a blanco y negro, con 12 canales que se cambiaban con una perilla y controles manuales para volumen y brillo.

Ese fue el primer televisor que conocí, o al menos el primero del que tengo memoria. En ese televisor veía plaza sésamo, meteoro, el gato cósmico y el hombre nuclear en los lejanos inicios de los 80.

Este es el recuerdo en la versión de Mario



Y este es el recuerdo en la versión de Don Aldemar

domingo, 10 de enero de 2010

Benjumeas

Don Aldemar se apellida Zuluaga Benjumea. En este video habla de su abuelo, Agapito Benjumea, y los trece hijos que tuvo: Amalia, Pastora, Rosana, Rosalía, Ana de Jesús, Elisa, Carmen Rosa, José Solano, Evelio, Jaime, Pablo, Jesús Antonio y Jorge. Mucha de esa familia lejana no la conocemos, pues se dispersó de Salamina desde antes de que don aldemar se casara en el año 1954.


viernes, 1 de enero de 2010

Zuluagas

Don Aldemar es de apellido Zuluaga, y en este video explica cómo se llamaba su abuelo y cuál fue su descendencia. Nicasio Zuluaga tuvo 3 hijos (Oliva, Roberto, Antonio) y 13 nietos. El número de bisnietos y tataranietos se calculará próximamente.


martes, 29 de diciembre de 2009

La próxima vez que se caiga un regalo

Hoy se cumplen tres años de la muerte de Carín. Para honrar su memoria, comparto un video en el cual mi abuela recuerda una de sus principales características: Su habilidad para hacernos reír (veintidós años después, mi abuela todavía se ríe al recordar).

martes, 22 de diciembre de 2009

Examen de cardiología


Desde hace tres años don Aldemar tiene controles de cardiología, después de la cirugía en la cual le pusieron dos stent. En aquella ocasión el diagnóstico asustaba bastante, pero por fortuna el corazón de mi abuelo no solo ha sido enorme y noble, sino que también ha sido saludable y ahora está sin los problemas que una vez nos preocuparon.

Qué fortuna la nuestra

martes, 15 de septiembre de 2009

Los Hijos - Eduardo Galeano

(Mi tío Ancízar y yo, pocos días después de su accidente)

Yo tenía nueve años cuando don Aldemar sufrió el accidente en el cual perdió su dedo pulgar (que le impide realizar tareas sencillas como abrir un huevo) y tenía 28 cuando mi tío Ancízar tuvo el accidente en el cual perdió dos falanges. Dicen quienes pudieron ver a Don Aldemar en esas dos ocasiones, que más dolor, tristeza y angustia le causaron las heridas de su hijo que la suya propia (que fue mucho más grave) y que decía que de buena gana hubiera soportado nuevamente ese dolor para que Ancízar no tuviera que padecerlo.

Por esta razón (y por muchos otros de ejemplos similares) hoy quiero compartir este muy favorito relato de Eduardo Galeano, que describe a mi abuelo en toda la extensión de su nobleza y entrega a las personas que quiere.

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Los Hijos - Eduardo Galeano

Hace once años, en Montevideo, yo estaba esperando a Florencia en la puerta de la casa. Ella era muy chica; caminaba como un osito. Yo la veía poco. Me quedaba en el diario hasta cualquier hora y por las mañanas trabajaba en la Universidad. Poco sabía de ella. La besaba dormida, a veces le llevaba chocolatines o juguetes.

La madre no estaba aquella tarde, y yo esperaba en la puerta de la casa el ómnibus que traía a Florencia de la jardinería.

Llegó muy triste. No hablaba. En el ascensor hacía pucheros. Después dejó que la leche se enfriara en el tazón. Miraba el piso. La senté en mis rodillas y le pedí que me contara. Ella negó con la cabeza. La acaricié, la besé en la frente. Se le escapó alguna lágrima. Con el pañuelo le sequé la cara y la soné. Entonces volví a pedirle:

- Andá, decime.

Me contó que su mejor amiga le había dicho que no la quería.

Lloramos juntos, no sé cuánto tiempo, abrazados los dos, ahí en la silla.Yo sentía las lastimaduras que Florencia iba a sufrir a lo largo de los años y hubiera querido que Dios existiera y no fuera sordo, para poder rogarle que me diera todo el dolor que le tenía reservado.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Otra aventura de cacería

Don Aldemar disfrutaba tanto siendo cazador que a veces no consideraba los riesgos que podía traerle esa actividad. En este video cuenta una aventura de caza en la cual corrió grave peligro al caer al río crecido.

jueves, 20 de agosto de 2009

Don Aldemar, Serenatero

Cuando Don Aldemar tenía 15 años, se iba con su hermano Diego y su Primo Raúl a dar serenatas en las noches de Luna. Don aldemar no sabía tocar ningún instrumento, tampoco sabía cantar, pero estaba presente porque a veces les abrían la puerta, les invitaban chocolate o traguito y podían bailar con las muchachas de la casa.